
Hace un par de meses, desde el 24 de febrero de 2022, la invasión rusa en territorio ucraniano se convirtió en un fenómeno marcadamente mediático y controversial. Las primeras planas de todos los diarios hacían referencia al comienzo de una nueva y delicada fase en el conflicto ruso-ucraniano. En términos generales, Rusia se convirtió en el enemigo público de buena parte del mundo y los mensajes de solidaridad con el pueblo ucraniano eran abundantes. Personas de todo el planeta estaban a la expectativa de lo que podría significar esta invasión, ya que Estados Unidos y la Unión Europea se verían involucrados en este escenario.
No obstante, casi cinco meses después, la atención mediática al conflicto ha disminuido considerablemente y ahora poco se comenta sobre el desarrollo que este ha tenido. Y es que parece ser que las expectativas de una nueva guerra mundial, en este caso probablemente una nuclear, infundadas por entusiastas de la violencia y por los sedientos de un enfrentamiento entre potencias mundiales, no se han podido cumplir. Presuntamente, el hecho de que no todos los países del mundo estén activamente involucrados en el conflicto, ha desmotivado a quienes no paraban de comentar y especular sobre la trascendencia que podría tener este. Definitivamente, ha trascendido, pero parece importar cada vez menos.
De hecho, muy poco se habla de un acontecimiento de extrema importancia en el marco del conflicto ruso-ucraniano, el cual se dio apenas este 3 de julio: la consecución del completo control sobre el territorio de Lugansk por parte de Rusia. Según información de Icíar Gutiérrez (2022), para MSN, esto fue posible gracias a la presión que sufrieron las últimas tropas ucranianas en la zona, que no tuvieron otra opción más que retirarse de Lisichanks, núcleo poblacional de Lugansk. La decisión de la retirada se tomó con el fin de preservar la vida de los soldados ucranianos y, por el momento, se presume que las tropas rusas ahora se enfocarán en tomarse la región restante del Donbás: Donetsk; la cual sigue bajo control ucraniano.

Ahora bien, todo indica que el principal motivo de que la atención mediática de la evolución del conflicto haya dejado de ser tan masiva como en un principio sea el tipo de batalla que se está librando. Según Gutiérrez (2020), esta últimamente ha sido “de desgaste”; es decir, con ataques y movimientos en la ofensiva menores en magnitud a los iniciales, pero con objetivos más localizados (lo cual no quiere decir que la población civil no haga parte de estos). Se trata de un conflicto que se ha vuelto un poco más regular y constante, y puede que la pérdida del factor sorpresa sea responsable del desinterés generalizado por esta guerra. Porque, aún con lo “predecible” que puede ser el modus operandi en la guerra, el futuro del conflicto es incierto. Pero parece no importar mucho. Nadie sabe de qué tanto es capaz realmente Vladimir Putin y su ejército. Unos cuestionan el alcance de su poderío militar, mientras otros mantienen un férreo temor. Muertes rusas, muertes ucranianas. Miles de bajas por lado y lado. El temor es justificado. Pero estas bajas ya no importan tanto como antes.

Quizá hace falta un ataque mucho más brutal y exagerado. O quizás el mundo ya se acostumbró a la realidad que están viviendo innumerables familias. O quizás, aunque aún lo dudo mucho, lo empezamos a ver con los mismos ojos con los que vemos a la opresión que vive la población de los países en el Medio Oriente; o al régimen talibán en Afganistán; o a lo que sucede con Israel y Palestina, con Yemen o con Etiopía; o a los duros enfrentamientos motivados por el grupo Estado Islámico en África. Y lo dudo porque, con todo y que ahora poco se habla del enfrentamiento en Europa, de ninguna manera llega a ser igual o cercanamente invisibilizado como los otros conflictos previamente enunciados. Repito, de ninguna manera. El preguntarnos si nos acostumbramos a esta guerra en Europa no será tan fácil de responder, pero cuestionarnos si nos acostumbramos a que en Medio Oriente o en África esta sea una triste realidad que debe ser aceptada, viviendo en un mundo tan hipócrita, hace que dar la respuesta sea, cuanto menos, denigrante.
Referencias.
Gutiérrez, I. (5 de julio de 2022). Rusia avanza en el este de Ucrania con la toma de Lugansk, ¿y ahora qué? MSN. https://www.msn.com/es-es/noticias/internacional/rusia-avanza-en-el-este-de-ucrania-con-la-toma-de-lugansk-y-ahora-qu%C3%A9/ar-AAZeCyQ
Comments